“La búsqueda de conocimiento no consiste simplemente en buscar verdades, se trata de buscar verdades significativas” (adaptado de P. D. Magnus).
La verdad es un desafío que ha mantenido ocupada a la humanidad, en la búsqueda de conocimiento encontramos distintas convicciones culturales e ideológicas que influyen en la creación y adquisición de conocimiento, formando parte del contexto en función al tiempo que proyecta realidades distintas en el que se ubican los creadores del conocimiento. Lo mencionado anteriormente son factores determinantes y como consecuencia dan origen a diversos puntos de vista según su alcance y que casi siempre caerán en contradicciones. Incluso se ha llegado a hablar de un conocimiento volátil, donde son los terceros sujetos de conocimiento los que deciden y validan alguna verdad por su significancia.En este caso tenemos a la religiones monoteísta , politeísta y a la ciencia que provienen de distintas órdenes pero comparten el mismo objetivo, a partir de lo mencionado surge la siguiente pregunta ¿En qué medida el tiempo y contexto influye en la búsqueda de conocimiento para la determinación de la verdad significativa?
En el Discurso del Papa Juan Pablo II a un grupo de ganadores del premio nobel el 22 de diciembre de 1980, mediante un diálogo interdisciplinario se felicitó el esfuerzo de los estudiantes que contribuyen al significativo progreso en la comprensión de la verdad. Estableciendo responsabilidad en los estudiantes por ser los más indicados para juzgar cualquier mal empleo de la ciencia. Dicho representante expresa el interés de la iglesia por proclamar la verdad, para obtener una verdad significativa que influye en la sociedad intentando cuestionar las decisiones en el campo científico.
Para empezar, la sociedad tiene la necesidad de un servicio desinteresado que proclame el verdadero sentido de la verdad. Sabemos que el hombre tiene la capacidad de acoger toda verdad, por ello la iglesia cristiana estimula la investigación en búsqueda de la verdad, convencida que todo está ligado a la gloria del único creador. A partir de esta postura ya se está imponiendo el tipo de verdad que se quiere encontrar, favoreciendo al poder católico. Por lo general la religión católica es conocida por su intervención ante cualquier evento importante para la ciudadanía ya sea en a nivel internacional, nacional o nivel local. Pero realmente ¿dónde radica la importancia de contar con la presencia de esta institución? Esto es producto de un desarrollo histórico donde la función de la iglesia es dirigir al ser humano; al mismo tiempo está la necesidad metafísica del ser humano de creer, indiferentemente a la cultura o época a la que pertenece. Al ser una creación propia del ser humano, el poder que le otorga el mismo, actúa independientemente como una autoridad más en la sociedad que lleva la verdad y la fe es la verdad significativa para la humanidad.
La ciencia depende de la religión y la religión de la ciencia. Lo afirmado no se podría haber dado validez en tiempos arcaicos de la iglesia, sin embargo actualmente la religión cristiana se enfoca en el cultivo de una mentalidad científica auténtica que haga posible la apertura de la verdad, mediante la objetividad que distinga entre las verdades, una verdad significativa. Se explica que el progreso científico en función a las investigaciones de los misterios del mundo necesita de la función ética, moral y fe espiritual para obtener resultados satisfactorios que sea utilizado en beneficio de la humanidad. Entonces la ciencia se apoya de acuerdo al servicio que brinda a la humanidad y la religión contribuye a la toma de conciencia, una compenetración porque tanto la razón y la fe provienen de una misma fuente; por lo tanto, son los sujetos frente a los acontecimiento los que confieren significancia a conocimiento híbrido.
Cuando se cuestiona el mal uso de la ciencia se responsabiliza a la humanidad por ser los eruditos en la ciencia, por lo tanto son los más indicados para poder juzgar, diferenciando entre lo bueno y lo malo. ¿Y cómo diferenciar entre lo bueno y lo malo? es una cuestión difícil de responder a la primera, así como Einstein que en ningún momento se puso a meditar sobre las consecuencias de un simple ecuación, que después de unos cuantos años más sería empleado para crear las bomba atómica , arma letal de aniquilación. Si este científico tuviera la oportunidad de volver a vivir se arrepentiría por que fue su idea la causante de pérdida de millones de vidas en Hiroshima y Nagasaki, dejando graves consecuencias de radiación. Con este argumento se pretende determinar que es evidente que el conocimiento significativo de la ciencia puede ser empleado con fines de hacer el bien o hacer el mal, distorsionando los propósitos de encontrar una verdad.
La iglesia ha intentado cambiar la noción de la “ciencia” del conocimiento. A grandes rasgos algo común del cristianismo y otras religiones como el Islam y el judaísmo, es su organización monoteísta un modelo de cultura cerrada, que implica otorgar el poder a un ser sobrenatural como el causante de la creación y el encargado de administrar verdad y justicia. En particular la iglesia cristiana condiciona al hombre como partidor de la ciencia de la creación; Por lo tanto, la verdad significativa se da cuando el sujeto participa mediante su fe que no quebranta sus convicciones y se satisface significativamente con la verdad.
Por otro lado la fe y la ciencia forman parte de órdenes totalmente diferentes que no pueden imponerse la una de la otra. Me atrevo a mencionar esto porque según su naturaleza comparten la misma misión de poder encontrar la verdad. En primer lugar la religión cristiana según su naturaleza siempre se presenta como una fuente de verdad, ante ello los sujetos de conocimiento no tienen otra opción que tener fe. Por otro lado, tenemos a la ciencia que se apoya de distintos método de carácter demostrativo que crean confianza en el sujeto de conocimiento asumiendo los resultados como verdades. Pero no solo se trata de determinar resultados, sino el propósito del sujeto de conocimiento es encontrar respuestas que vendrían a ser las verdades significativas que determinan el método y los resultados de las interpretaciones.
Esto quiere decir, que podemos obtener resultados parecidos pero la manera en como son interpretadas es de acuerdo a la perspectiva; por ejemplo, la teoría de la generación espontánea, Aristóteles al ver salir larvas de un fango de lodo, mediante su observación hizo ciencia, cuando determinó que todo ser vivo se origina de cualquier materia que se encuentre en la tierra. Sin embargo, actualmente lo mencionado sería algo irrelevante, pero en aquella época de la Grecia antigua fue la verdad más fiable.Entonces las verdades difieren de un hecho y la percepción refiere de la realidad, como una interpretación de nuestra conciencia. Por lo tanto la ciencia tiene muchos desafío puesto que sola es incapaz de determinar los ministerios del mundo, ¿Cómo explicar que pisamos el suelo o porque los aviones vuelan al igual que las aves? cuando la razón está más allá de lo físico se apoya de la metafísica que permite que ya no se obtenga una verdad simple, sino por lo contrario se trataría de una explicación más compleja. Donde los sujetos de conocimiento confieren significancia a una verdad cuando la aceptan por relativa que sea.
En otro panorama encontramos los conocimientos religiosos de los grupos indígenas de la selva peruana. Aunque precisamente las culturas de la selva no tienen una necesidad sagaz de descubrir la verdad, se establece la armonía entre el hombre y su medio. Por lo tanto las organizaciones indígenas son relevantes por sus creencias politeístas, el propósito están basado en el respeto por la naturaleza, por ser la fuente de satisfacción de las necesidades del hombre. Según la cosmovisión la forma de representar a cada especie de planta aborigena es a través de un ser mitológico como protector y dueño de sus bondades; por lo tanto tienen la disposición de castigar las deshumanizadas acciones del humano. Por ejemplo el chullachaqui, ser mitológico guardador de los bosques, aunque no es considerado como un dios al igual que en el cristianismo, este inspira respeto. Es casi imposible asegurar que este individuo sea real, pero tampoco podemos desestimar esta verdad porque es un conocimiento transcendental y es aceptado por significativo que sean para una cultura.
Finalmente, estamos de acuerdo que la verdad es un desafío,a pesar que encontrar distintas fuentes de conocimiento,el conocimiento es relativo de acuerdo al tiempo y contexto en el que se ubica, así como la religión cristiana las demás religiones monoteístas desde la postura de una cultura cerrada cae en contradicciones al hablar de tipos de verdades independientes, por lo tanto no se hablaría de verdades absolutas, ni tampoco se llegaría a determinar un conocimiento verdadero. Por otro lado, la ciencia por ser comprobable crea seguridad en el sujeto de conocimiento; pero, en sí misma es incapaz de determinar resultados completos del mundo. Por tal motivo, se considera que la ciencia depende de la religión y la religión de la ciencia, porque la ciencia se apoya en el servicio que brinda a la humanidad y la religión contribuye a la toma de conciencia por principios éticos y la moral. Por lo tanto, independientemente de la orden que pertenecen existe una compenetración porque tanto la razón y la fe se relacionan por tener la misma procedencia. Aunque para los sistemas de indígenas los protectores de la naturaleza sean los dueños de la única verdad de la naturaleza, el desarrollo del conocimiento hace necesario valerse de otro medio para poder responder muchas interrogantes del ser humano. Es aquí cuando un tercero, el sujeto de conocimiento independientemente de donde provenga el conocimiento, es el que decide validar o desestimar una verdad por relativa y significativa que sea.
Referencias bibliográficas:
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Sánchez, M. (2003). Cien años de Magisterio Pontificio para la ciencia. Consultado el 23 de mayo del 2019. Recuperado de http://www.pas.va/content/dam/accademia/pdf/es19.pdf
